La Responsabilidad De Ser Padres

Ser padre o madre consiste en algo más que tener hijo o hijos para perpetuarse en ellos y reproducirse; es algo más que tener descendencia. Fructificad y multiplicaos manda Dios en Génesis 1:28

Multiplicaos es tener hijos y fructificad consiste en dar fruto acorde al árbol. Un árbol de manzana no puede dar peras ni uno de limón  puede dar uvas. De tal manera que si el árbol es de naranja se supone que de naranjas y si el árbol es de cristianos  se supone que sus frutos sean cristianos no impíos.

 Esa es la máxima responsabilidad de los padres cristianos sobre sus hijos. Que estos sean cristianos y la segunda mayor responsabilidad consiste en que esta descendencia sea digna representante del reino de Dios en la tierra.

“Y amaras a Jehová tú Dios de todo tu Corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu Corazón. Y las repatrías a tus hijos, y hablaras de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las ataras como una señal  en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.”  Deuteronomio 6:6-9.

Dios ha dispuesto promesa para quienes acaten este compromiso: … “guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que tus días sean prolongados.”  Deuteronomio 6:2.

Este mandato divino (tener hijos) requiere primero el cumplimiento de  varios requisitos de  responsabilidad antes de traer un niño al mundo como lo son:

  1. Estar preparado físicamente- Saludable y con edad optima para embarazar o concebir.
  2. Estar preparado mentalmente- Desearlo y tener madurez
  3. Estar preparado económicamente- Contar con respaldo económico propio para poder mantener apropiadamente la criatura.
  4. Estar preparado legalmente- Estar casados
  5. Estar preparado espiritualmente- Acorde a la voluntad de Dios, no en yugo desigual.

Dicha preparación incluye ambos miembros del matrimonio, porque si uno lo esta y el otro no, esto equivale a comenzar una carrera, una gran competencia de bicicletas con una goma ponchada.

Elegir con quien vas  a tener descendencia  requiere que analices y decidas en quien vas a vertir tus espermatozoides  o que espermatozoides vas a permitir que entren a tu ser para que fecunden tus óvulos.

Esta comprobado que el bebe que esta en desarrollo, en el vientre de la madre,  percibe las acciones negativas y positivas de sus padres sobre el. Por este motivo se prescribe hablarle dulcemente, darle caricias, música suave, cariño y amor  a las criaturas cuando están en el vientre de sus madres.

Lo cierto es que aun antes de que el bebe sea concebido, nosotros podemos  y debemos bendecir nuestros óvulos y espermatozoides. Antes de la  concepción,  nosotros tenemos la libertad y el poder de bendecir  nuestras descendencias bendiciendo nuestras células reproductoras antes de que ejerzan su función de concebir la vida..  sabiendo que nuestros hijos son nuestra responsabilidad.

“Herencia de Jehová son los hijos. Cosa de estima el fruto del vientre.”  Salmo 127:3

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