Caso Gratis

 

“Cuando Llega Me Muero de Miedo” 

El caso de Laura y Gerardo 

   Mi niñez fue muy bonita, recuerdo cuando íbamos a casa de mis abuelos donde solíamos reunirnos toda la familia. Allí celebrábamos los cumpleaños junto a mis hermanos, primos y todos los tíos.  En mi adolescencia conocí a quien hoy es mi esposo y cuando el término la universidad nos casamos. A partir de ese tiempo mi vida cambio completamente. En el noviazgo yo no pude darme cuenta de su carácter agresivo y dominante; algunas cosas sucedieron pero como mis salidas y reuniones eran con mis parientes o los suyos, estábamos siempre acompañados y no hubo muchas oportunidades de percibir el monstruo que moraba dentro de él. Hoy después de 32 años…

El tipo de vida que he tenido me está matando y no soporto más.

   Su inseguridad le ha llevado a convertirse en un hombre muy agresivo de palabras y físicamente también. En su familia ha habido violencia, inclusive los hombres maltratan a sus mujeres, algunos de sus hermanos y su papa, han tenido problemas por esa misma razón…

 

Esta es la primera vez que yo decido confesar de mi caso pero, si es necesario estoy dispuesta a ponerle el divorcio a mi esposo.

 Lo más importante Laura es que sepas que estas en un lugar seguro, que debes sentirte confiada y convencida que tu visita aquí va a ser de grande provecho y bendición; por ejemplo, puedes comenzar quitándote los lentes oscuros y me dejes ver tus ojos pues yo no estoy aquí para juzgarte ni criticarte sino para colaborar contigo.

Laura comenzó a quitarse los lentes de su rostro a la vez que dejaba al descubierto… 

Un grande hematoma morado que le cubría todo su órbita ocular izquierda y parte de la cara además presentaba el ojo enrojecido debido a los vasos capilares rotos producto del golpe.

De esto quiero que hablemos Laura, nadie tiene derecho a pegarte y sé que el sufrimiento de tu alma es aún mayor que tu dolor físico.       –Si doctor, lo que sucede es que…

Cuando llega a la casa yo me muero de miedo

Porque si hago algo incorrecto, se enoja, me insulta, y hasta puede pegarme.

-          ¿Qué palabras te dice?

Me llama estúpida, imbécil, buena para nada, me dice malas palabras en inglés y español, me habla mal de mis familias y lo peor es que lo hace enfrente de los niños.

-          Nunca he buscado ningún tipo de ayuda, realmente ya mis hijos están grandes y usted es la primera persona a quien acudo por auxilio.

¿Tienes algún tipo de entradas económicas o ahorros? ¿Estas trabajando o hiciste alguna carrera?  

   No, doctor no tengo nada. Él es profesional pero yo no me prepare, el nunca permitió que me capacitara; siempre dijo que me quedara educando los niños. Cuando crecieron intente estudiar pero  me lo impidió diciendo que me quedara descansando atendiendo la casa porque nada me hacía falta. Creo que como él es tan celoso no quiso que saliera sola a la calle.

    El hombre controlador – le comente – prefiere trabajar tiempo extra con tal de tener la esposa en dependencia económica absoluta y muchas veces no se separan y sufren en silencio por miedo a perder su seguridad financiera y la de sus hijos. Esto sucede sobre todo en la mujer que no tiene una capacitación profesional.

Doctor, el me ha pedido perdon muchas veces y me  ha prometido que no va a suceder nunca más, hasta me regalo un anillo y me dejo venir a buscar ayuda. Aunque me aclaro que era ayuda para mí porque él no   la necesita.

   Nos ha gritado, nos ha pegado, me ha tirado vasos de leche en la cara, me ha dejado botada con mis hijos en el cine, tira puertas, destruye paredes, lanza y rompe platos y vasos. Cuando esta furiosos es como un huracán.

   En el caso de tus hijos – le respondí – bajo una situación de violencia ellos también sufren y el hecho de haber crecido en una atmósfera de miedo, tensión y terror influye negativamente en su desarrollo emocional. Entonces cuando son adultos, generalmente repiten la misma conducta de abuso físico que vieron en sus padres, y tienden a resolver los problemas y conflictos utilizando métodos agresivos.

Lo peor es que este comportamiento dañino se establece en familias como un patrón normal de conducta, exhibido de generación en generación tal como dices ha sucedido en la familia de tu esposo.

   Doctor, que puedo hacer, no estoy dispuesta a dejarme insultar ni golpear más  por mi esposo. Estoy cansada de sus vejaciones, golpizas, insultos y maltratos…… ¿Qué hago?

   Le pregunte si era cristiana a lo que me dijo que si, que Gerardo y ella se habían convertido hacia unos diez años luego de haber ocurrido una crisis profunda en su matrimonio.

 

QUE USTED LE RECOMENDARIA?

Sección del Lector

Recomendaciones____________________________________________________________

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        _________________Intervención del Dr. Nelson____________________

 

   Te recomiendo que inicies un acercamiento cálido con Dios, hazte su “amiga” igual que lo era Abraham y más que amiga, su hija que alcanza complacencia igual que lo hizo Jesús. Ora, habla con Dios. El  es tu padre, ayuna, reprende  y pacta. Intercede por ti, especialmente por tu esposo y la familia, clama a Dios en humildad por misericordia, háblale a las circunstancias con la autoridad que el mismo Señor Jesús delego sobre ti en Marcos 16:17-18 y en Juan 14:12-14. Llama las cosas que no son como si fueran para que  entonces por tu fe, te sean hechas. Involucra a alguno de tus hijos que voluntariamente quieran sumarse.

   Esfuérzate y se valiente, no desmayes porque no veas resultados a corto ni mediano plazo, continua luchando, acuérdate que las cosas materiales se ajustan a lo espiritual.

   Continúa tu batalla que Dios honra con la victoria a la mujer que lucha por su matrimonio. Esos montes de condiciones desfavorables se echan al mar doblando rodillas.

   Con respecto al área natural quiero que me traigas a Gerardo la semana que viene, mientras tanto continúa con el plan espiritual trazado. Déjale saber del programa que estas llevando, invítale a unirse y comunícale que si vuelve a usar violencia contigo o con sus hijos le vas a llamar  la policía, comunícaselo solo una vez y no lo comentes más. Dile que necesito hablar con él para continuar con tu terapia, que lo necesito a el para ayudarte a ti.                                                                                                 

Te recomiendo también que leas los artículos motivacionales de la seccion                   Alcanzando Tu Victoria que escribe mi esposa la Pastora Clara en www.doctornelson.net.

- Luego de esto, oramos y la despedí.

   Cuando llegaron a la cita, Gerardo se mostró como una persona de pocas palabras, observador, muy bien peinado y arreglado, Laura nos presentó y con buenos modales extendió su mano para saludarme diciendo: como esta Dr. Nelson, mucho gusto en conocerlo, Dios lo bendiga y no se sentó hasta que yo lo invite a hacerlo, no sin antes halarle la silla a su esposa  para que tomara asiento. 

-          Que te parece Gerardo si iniciamos por donde todo esto empezó. Háblame de tu niñez, como fue la relación con tus padres que momentos son los que recuerdas y tienes marcados en tu corazón.

 

   Mi niñez, comenzó diciendo, transcurrió en un hogar muy disfuncional donde mi papa casi  nunca estaba presente, él llegaba en las noches siempre de mal humor porque tenía que trabajar hasta muy tarde. Mi mama trabajaba en la tienda de su hermana mayor y regresaba a casa junto con nosotros porque nos recogía del colegio. A esa hora comenzaba a cocinar y a hacer los quehaceres de la casa, en otras palabras no hubo nunca tiempo para que ninguno de mis padres nos diera cariño o algún buen consejo. Yo solo recuerdo regaños, golpes y castigos muy severos, recuerdo también que mi papa le pegaba a mi mama quien siempre ha sido una mujer muy sumisa que no termino sus estudios porque se casó con mi papa… Entonces, le dije a Gerardo: 

Estamos ante un niño que no recibió amor, que aprendió una actitud agresiva en su hogar y ahora que es hombre está repitiendo con su familia la misma conducta.

La pregunta es: ¿te gustaría que esa misma violencia se continúe transmitiendo en tus generaciones a través de tus hijos?

-          No me gustaría porque se las consecuencias horribles que esto encierra, lo he vivido en carne propia.

Gerardo, me gustaría saber si reconoces que tienes un carácter muy fuerte y controlador con actitudes violentas que te dañan a ti y a tu familia y que para tu bienestar y el de todos, necesitas sacarlo de tu forma de ser? 

-          Creo que si Doctor

Entonces qué te parece si comenzamos unas terapias para violencia doméstica, control de la ira, dependencia y codependencia a partir de la semana que viene? A estas secciones deben venir los dos juntos.

   Ok. Fue su respuesta por lo que procedimos a hacer la cita.

Cuando ya estábamos de pies y listos para irnos, Gerardo expreso: “mi esposa me amenazo con llamarme la policía si pasaba algo en la casa”. Entonces  le respondí:

   La violencia doméstica, Gerardo, es un delito. Es un acto de agresión que está penado por las leyes de este país y por las leyes de Dios.

-          Bueno doctor, la semana que viene continuamos hablando, fue su respuesta.

 Al quinto día de la visita recibí una llamada de Laura quien estaba llorando desesperadamente y apenas se entendía lo que hablaba.

Por lo que le pedí  me pusiera con otra persona que estuviera allí. Me paso con uno de sus hijos quien me explico que sus padres tuvieron una pelea en su habitación y que su papa  le había pegado a su mama otra vez y ella estaba sangrando de la boca y la nariz. Le dije que de inmediato llamara al rescue (servicio de ayuda de salud en Estados Unidos) y entonces hable con Laura a quien luego de calmarla, pregunte por Gerardo.  Fue a comprar unas cervezas para calmarse- me dijo

   Entonces le instruí para que, luego que el regresara, cuando ya estuviera en la casa,  llamara la policía. No ninguno de sus hijos sino ella, y denunciara lo que había sucedido. Así lo voy a hacer, me respondió. Transcurrió el fin de semana y temprano el lunes me telefoneo para informarme que…

Ese día había llamado la policía, que se llevaron a Gerardo preso y que había dormido en la cárcel.

  A la siguiente semana él estaba sentado en mi oficina frente a mí…  Dime Gerardo,                          ¿Cómo te ha ido?

   Muy mal hermano – me contesto – me siento con mucha rabia por dentro por todo lo que está pasando. Siento una combinación de ira y vergüenza que no me deja dormir. Nunca pensé que Laura me fuera  a hacer algo así.

Me trataron como delincuente, me esposaron, me metieron en un carro de policía, me ficharon, esa noche me pusieron en una celda llena de criminales; no pude dormir.    

Me llevaron ante un juez y me transportaron esposado en una guagua que estaba llena de malhechores. Ahora tengo que completar un programa de violencia doméstica y todo esto a ella no le importó. Esa locura que hizo Laura está teniendo un costo económico que ella no pensó, además de la vergüenza que siento con todo el mundo y con mis hijos vieron como la policía me llevaba esposado.

Siento mucho lo que ha sucedido, le respondí  pero, gracias a Dios mi hermano Gerardo,  que hubo que llamar la policía y el rescue para solo evitar que sucediera un daño mayor. Te imaginas tener que hacer esas llamadas porque le hubieras propinado a tu esposa un golpe peor o que tus hijos viendo tanto abuso, no aguantando más agresión contra su madre, te hubieran agredido a ti?

 -          Creo que no tengo muchas alternativas, respondió.

-          Creo que si tienes muchas alternativas, le dije, pero te convido que lo pienses,  escojas la mejor y por primera vez en tu vida trabajes 100% para esa linda mujer, esforzada, muy dulce y paciente, ayuda idónea que Dios te dio. 

Ella es inteligente buena madre, buena esposa y lo más importante es una digna hija de Dios que busca de El. Te adelanto que vas a pasar por un tiempo de maduración por trituración, porque así lo escogiste pero también te informo que vas a tener la oportunidad de enamorar de nuevo a tu esposa ahora con la ventaja que sabes lo que le gusta y lo que  le agrada.

Lo cierto, dijo Gerardo, es que siento desprecio en la carne y un llamado en el espíritu para recuperar mi familia……. Lo voy a hacer doctor si usted me ayuda. Cuenta con eso- le dije-porque es parte del plan del Espíritu Santo. Ya la suerte está echada y te veo más que vencedor.  

Comenzamos a trabajar con aquellos elementos aprendidos en el seno de su familia que incidieron en la construcción de ese carácter violento e iniciamos la formación de una nueva conciencia en base a preceptos diferentes y empezamos una búsqueda direccional de la voluntad del Señor para su vida.

   Tomamos y desarrollamos algunas enseñanzas Bíblicas como:

-          Maridos, amad a vuestras mujeres y no seáis ásperos con ellas. Colosenses 3:19.

-          El amor…no hace nada indebido…no se goza de la injusticia. 1ra. Corintios 13.

-          Maridos amad a vuestras mujeres, así como Cristo amo a la iglesia y se entregó a si mismo por ella. Efesios 5:25

-          Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a si mismo se ama. Efesios 5:28.

-          Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida como también Cristo a la iglesia. Efesios 5:29.

-          Vosotros, maridos, igualmente vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.

  Así lo hizo y tres meses más tarde ya estábamos arribando a la finalización del programa mandatorio de violencia doméstica.

   Para ese tiempo Gerardo había tomado conciencia y entendí que se podía iniciar una comunicación  preiodica telefónica entre ellos, entonces lo promoví luego de hacer los trámites legales. 

  En este tiempo trabajamos también la parte espiritual de Gerardo procurando que mermara (disminuyera) el hombre natural y que se desarrollara el hombre espiritual.

  Pasado un tiempo, sugerí la anulación de la orden de restricción en la corte, así se hizo. Gerardo pidió una sección con toda su familia y así lo hicimos y fue allí donde el reconoció todo su mal proceder, dijo estar arrepentido por tantos años de comportamiento agresivo, prometió no volver a hacerlo y pidió perdón comprometiéndose ante Dios a no repetir sus pasadas actitudes. Pidió además que su familia le diera una nueva y última oportunidad.

  Y fue ante esa muestra de humildad y cambio de su habitual arrogancia y soberbia que todos unánimes decidieron recibirlo de nuevo en la casa y darle una nueva oportunidad.

  Un par de años después recibí un paquete con una nota que terminaba diciendo… obsequio este Perfume de Gran Valor a la esposa de quien me hizo ver la Perla de Gran Precio que Dios me había regalado y no sabía apreciar… con mucho amor, tu hermano que te quiere, Gerardo.

Esto demuestra una vez más que con Dios…

Todo tiene Solución

Comentarios finales del lector: ________________________________________________________________________________________

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Nota:  

Este es un caso editado por motivo de espacio. Para conocer el caso completo ver el libro  Mis 500 Casos.

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